
Desde la cumbre divisaremos el boquete de Zafarraya, que es el paso de montaña que marca la transición entre la Axarquía malagueña y la tierra de Alhama. Tras el boquete, aparecen los Llanos de Zafarraya, que constituyen una fértil y bella planicie.
La ruta comienza junto al cauce del río Guaro, que ya nos sorprende por su abundante caudal. Comenzamos la subida, acortando por los campos de olivos y junto al cauce de un arroyo, hasta llegar a lo que es un carril, unos doscientos metros por ese carril y otra vez nos saldremos a la derecha, para continuar por entre piedras y vaguadas de duro canchal, que como dice nuestro guía, Manolo, “tienes la impresión de ser el primero que pasa por allí”.

Pepe Koete,el eterno caminante de Santiago, la "menda", y juanlukita


